sábado, 31 de marzo de 2007

En Semana Santa, desconecto para conectar mejor


Esta semana no tendré acceso a internet, por lo que me despido de mis lectores hasta la próxima semana.

Para mi esta semana es muy importante y quiero ir a un sitio emblemático a vivirla con mucha intensidad con muchas otras personas. Imagina que estás unto con un grupo de personas, secuestrado por unos mafiosos que piden un rescate o de lo contrario, os matan. Viene un negociador y les dice que no hay trato porque el estado no da dinero para pagar chantajes. Estás condenados A morir. De pronto, cuando todo parecía estar perdido, surge una persona importante que se ofrece para morir a cambio de liberar a todo el grupo. Los mafiosos acceden, te liberan con todos los demás pero a él lo matan... ¿te quedarías indiferente?

Algo así es para mi la Semana Santa. Voy a recordar el momento que según mi fe, Dios hecho hombre nos salva mediante su muerte y resurrección... Le estoy muy agradecido y que menos que conmemorar al menos ese momento tan especial una vez al año. Hasta dentro de una semana. ¡Qué lo paséis bien!

Inocencio y el joyero

Había una vez, un hombre ingenuo llamado Inocencio.

Inocencio llegó a un pueblo muy bonito de gente astuta. Llegó hambriento después de un largo camino. No tenía dinero, pero en sus alforjas tenía una piedra preciosa de gran valor. Como había hecho en otros pueblos, tocó en las puertas de los vecinos para ver si alguien requería algún servicio con el que ganarse el alimento pero, el pobre ingenuo, no sabía que en ese pueblo todos eran muy astutos y nadie se fiaba de los forasteros…

Inocencio no pensó que desconfiasen de él, sencillamente lo interpretó como que nadie necesitaba de sus servicios. Así que decidió acudir al único joyero del pueblo para vender su piedra preciosa, y con ello, poder comer y establecerse en ese pueblo tan precioso.

El joyero era gran experto y pronto descubrió el tesoro que tenía entre sus manos… Pero sus ojos siguieron tranquilos, incluso mostrando indiferencia para no desvelar al cándido viajero, el auténtico valor de su mercancía, y así conseguir la valiosa joya a precio de baratija…

Su intención no era estafarle, sencillamente quería hacer el mejor negocio, pero Inocencio no era nada negociante y se fió totalmente del criterio del joyero, pues para eso era el experto.

El caso fue que el joyero logró vender a muy bajo precio la piedra preciosa, y aun así, Inocencio se fue agradecido por su ayuda. Compró alimento y montó un pequeño taller contratando a dos ayudantes.

Mientras, el joyero, con su astuta y rentable operación, pudo mejorar su negocio y se hizo más influyente y poderoso dentro del pueblo.

Inocencio, al no contar con mucho dinero, pronto se vio necesitado y tuvo que pedir un préstamo. Como no, fue a su amigo el joyero, y puso como aval el taller.

Todo iba bien hasta que llegó un momento en que el pueblo perdió prosperidad, pues ningún forastero quería arriesgar su dinero en un pueblo de gente tan astuta. El taller de Inocencio pasó una mala racha y apenas podía pagar los sueldos de sus empleados. Él y su familia, comenzaron a pasar hambre y decidió vender el taller al joyero. Así lo hizo, vendió, recogió y se fue.

Sus empleados le dijeron que era un traidor por abandonarles y dejar de jefe al joyero, un explotador que no sabía de artesanía… pero así es la vida.

Una noble señora de vestiduras blancas, se enteró de que existía un artesano competente sin trabajo y decidió contratarle en su castillo. A él y su familia, y a partir de su momento, Inocencio se hizo popular entre la nobleza y se convirtió en el artesano mayor del Reino. Su esposa se convirtió en dama acompañante de la Reina, y los hijos jugaban y estudiaban con los hijos de los nobles. Todo gracias a que los astutos le habían exprimido…

El poderoso joyero se moría de envidia y además, tenía que sufrir constantemente, los engaños y revueltas de sus astutos empleados. Nadie se fiaba ya del joyero, y este siendo muy rico se moría en soledad y sin dejar descendencia…

En el pueblo, había pugnas por convertirse en el heredero pero el joyero hizo llamar a Inocencio y le dio toda su fortuna. Los astutos vecinos se morían de envidia, “¡cómo es posible que este idiota sea tan influyente, tan famoso y tan rico!”, pero Inocencio no sentía resentimiento. Al contrario, recordaba con alegría los buenos momentos vividos en el pueblo de los astutos y decidió invertir toda la herencia en sacar ese pueblo de la pobreza. Los astutos se indignaron y no lo aceptaron…

Inocencio no entendía nada pero se fue, y con su herencia ayudó al pueblo de los ingenuos, que aunque también eran pobres, estaban siempre contentos y vieron ese donativo como un don inmerecido que celebraron por todo lo alto.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

viernes, 30 de marzo de 2007

¿Quién es el ingenuo?


Muchos dicen que son ingenuos los que se lo creen todo... Yo a eso le llamo confiar en los demás. Dicen que los ingenuos se lanzan a aventuras desproporcionadas, que están lejos de sus posibilidades. Yo a eso le llamo grandeza de ánimo... Y pienso que realmente, los ingenuos son aquellos que sólo confían en sí mismos y piensan que las cosas van a estar de su mano. Pienso que los "realistas" son unos ingenuos porque creen que comprenden la realidad... Los llamados ingenuos, sin embargo, son capaces de ver las cosas como son, sin restricciones... Son los verdaderos inteligentes.

La Selva de Sonrisas Venenosas


Erasé una vez, una mirada ingenua que había aprendido a confiar y admiraba cuanto veía. Un día llegó a una selva y encontró unas sonrisas espléndidas, parecían divertirse y los ojos ingenuos se acercaron para compartir su alegría. Las miraba con amor y ellas más le sonreían. Pero fue pasando el tiempo, y las sonrisas dejaron de brillar... Los ojos ingenuos querían seguir viendo esas sonrisas radiantes pero algunos labios se encontraban manchados, los dientes sucios o la boca torcida... "Boca, tu sonrisa puede mejorar". La boca sin dejar de sonreír le escupió un veveno de tal forma que pareciese divertido a las demás bocas, que como eran bocas no veían lo que pasaba... Los ojos, que lo veían todo se indignó profundamente y se protaba ante nubarrones de escozor... "solo quiero verte sonreír de la mejor forma, ¿por qué me intentas cegar?". La mirada ingenua se puso muy furiosa y dejó de mirar a las bocas con ojos ingenuos, dejó de fiarse, pero las sonrisas también estaban enfadadas porque ya no podría ocultar que eran sonrisas miedosas... Y para defenderse de los supuestos “ataques” envenenaban a los osados. En ese bosque, se dejó de sonreír y ya nadie miraba nada...

Dijo los ojos a la boca, "vivir sin tus palabras es mucha soledad"; y la boca replicó "vivir sin tu amoroso mirar, ingenuo y claro,es mucha oscuridad..."

El Alfil olvidado


Todos eran movidos en el tablero, hasta la torre por detrás hizo un enroque. Pero al alfil nadie le movía "Yo también quiero participar en la victoria... Estoy dispuesto a dar mi vida".
Tenía un peón a tiro pero el Maestro optó por mover el Castillo... Ahora se pone la Reina en su camino... "Allí está vulnerable para mi y peligrosa para todos... ¡pero nadie se dan cuenta!... " Así que en nombre de las blancas se movió por sí misma con garbo y eficacia devorando a la majestuosa Reina... ¡qué orgulloso se sentía el Alfil!, "ahora sí que mi actuación tiene sentido"... Mientras se regodeaba en su proeza, un insignificante peón avanzó por el espacio que dejó libre el Alfil, y con sus limitaciones pero desde un sitio privilegiado se encaró al Rey Blanco y lo dejó en jaque mate...

El Alfil entendió, que el Maestro no le había olvidado, sino que contaba con que permaneciera en el lugar adecuado para salvar la partida...
A veces queremos, hacer y hacer, para sentirnos realizados, sin embargo, lo que nos realiza realmente es ser lo que tenemos que ser y permanecer ahí.

Educación Psíquica: Una asignatura necesaria para los estudiantes del siglo XXI


Los tiempos han cambiado y por muy bien que te lo montes, o pretendas que se lo monten tus hijos, la vida moderna está llena de hechos externos que producen estrés y no se pueden evitar, a no ser que te vayas al Nepal… Y con la mentalidad activista quizás, aguantarías poco sin estres...


Los hechos son los hechos, podrán variar más o menos, pero lo que sí está en nuestra mano es la forma de afrontarlos y para ello, reclamamos una mayor enseñanza psicológica en los colegios. Nunca antes se había hablado tanto de psicología y sin embargo, tengo la sensación, de que vivimos en una era de auténtico analfabetismo psicológico. Por lo general, muchos de nuestros jóvenes alcanzan altas cotas de competencia profesional que les proporcionan un gran nivel de estabilidad social y bienestar, sin embargo, y ni siquiera en esa situación favorable son capaces de desenvolverse con la suficiente satisfacción existencial y buscan, frustrados, si no desesperados, formas novedosas de dar respuestas a una vida que no entienden... quizás porque nadies les ha hablado de lo real; les falta la auténtica sabiduría…


Me dedico a esto, y observo un exceso de desgaste psíquico, por rozamiento con el asfalto de la vida, sin contar con unos buenos neumáricos (casualmente, neuma en griego significa espíritu...), y muchos no encuentrar un boxer eficaz que les aporte lo que necesita

Cuáles son las características de unos "neumas" a punto de reventar:
Falta de creencia profundas y totales
Falta de autodominio y autoposesión.

Falta de capacidad para entregarse a quien quieren. Se reservan por temor a gastarse, y precisamente eso les hace gastarse en el aspalto de la existencia...
Falta de capacidad para remontar la frustración.

Ánimo, todavía estamos a tiempo de encontrar unos buenos neumáticos y disfrutar de la conducción.

jueves, 29 de marzo de 2007

Pásalo bien... Pase lo que pase.


Puede parecer impropio que haya quienes estén en fiesta mientras permanecen concientes de las tragedias del mundo. Sin embargo, ante la tragedia vivo la fiesta porque intuyo el sentido y sé, que lo mejor que puedo aportar a las tragedias es alegría... No euforia, sino entusiasmo. Euforia significa salirse de uno mismo, dejar se ser "yo", enarjenarme... El eufórico deja de ser consciente de las tragedias del mundo. El entusiasmo significa "el dios interior", y es una manifestación de amor, fe y esperanza. La euforia choca con las tragedias, sin embargo, el entusiasmo aporta paciencia y sentido. Veo que mi entusiasmo es bueno porque me hace feliz y sirve a los que me rodean. Quiero esforzarme por comprender el mundo, perdonar y seguir entusiasmado con mi Aventura.

Pienso que quien creó la vida es el anfitrion de la fiesta y lo tiene todo previsto... yo procuro responder a su invitación, escuchar su música y bailar... A Él habrá que preguntarle su intención.

Movimiento por la Defensa de la Inocencia



Uno de mis proyectos es crear un movimiento por la defensa de la Inocencia. Ya existen muchas propuestas para defender a los inocentes, a los niños, a los indefensos, a los pobres... pero yo hablo de defender la Inocencia como valor clave en el desarrollo de la humanidad, como actitud imprescindible para convivir y disfrutar, como competencia elemental para ser feliz de verdad.

Hay muchos padres que ya no desean que sus hijos sean buenos, porque piensan que eso es ser tontos... piensan que siendo inocentes les engañará la vida... Y les educan para que también sean "culpables", porque es así de simple: Quien no es inocente es culpable. Este es uno de mis objetivos, reconocer mi culpa y esforzarme cada día por ser más inocente... ¡qué libre se está en la inocencia!. A los culpables, la vida les lleva a la cárcel existencial...

El amor es como el fuego, que si no se propaga se apaga

Podría presumir de tener buena madera, pero eso no es algo que yo me haya labrado... La leña me ha venido dada y sólo puedo dar las gracias. De que sirve envaneserse de ser leña de arbol noble y dejar que me apolille o me pudra por miedo a quemarme... La leña que no se quema, por muy buena que sea no sirve para nada si no se utiliza... Sólo ocupa espacio y además se deteriora sin sentido... ¡Qué frustración cuando vemos el moho en nuestra corteza, pero que miedo da el quemarse... ¿y si desaparezco?
porque, si doy mi madera, ¿con que me quedo?... y yo te pregunto, Si no te quemas, ¿con qué te quedas? ¿Qué sentido tiene la leña, si o es para dar calor y abrigo en el crudo invierno? No tengas miedo, cuando la leña se quema, no se pierde, se transforma en energía... Es un principio elemental de la física, ¿o es que tampoco crees en la física?

miércoles, 28 de marzo de 2007

¡Viva el pensamiento divergente!

"No estoy loco, ahora lo entiendo. Soy mentalmente divergente".Bruce Willis (12 monos)

Muchas veces me he sentido diferente. De entrada me costó mucho empezar a leer, y todavía no es mi fuerte, pero paradojas de la vida, soy profesor universitario y antes fui profesor de lengua, asignatura que no quería ver ni en pintura porque siempre suspendía la lectura y la ortografía...
Leyendo el cuento de "El Patito Feo", entendí que mi problema no era un problema, sino una cualidad; un don con el que había nacido para poner al servicio de los demás: me cuesta leer porque tengo pensamiento divergente, y a lo largo de mi carrera como educador me he encontrado con fabulosos alumnos que sufrían mucho porque no aprendían a leer, ni contar pero tenían intuición, sensibilidad y un poder creativo extraordinario. Como educador, estoy al servicio de todos, pero especialmente de esas personas a las que entiendo perfectamente.

¿En qué consiste bailar con la Vida?

Entiendo que para bailar con la vida se debe vivir en un Estado Existencial de Fiesta... y para que la vida sea fiesta se debe tener una visión interior positiva de lo que podría parecer negativo...


Esta imagen se muestra de forma plástica en "Cantando bajo la lluvia", un hombre feliz, que no le importa mojarse, no necesita cuidar su imagen, no le importa lo que piensen los demás de él, pero tampoco pasa de los demás... Al terminar su baile regala su paragua a unos viandantes que se estaban mojando como gesto de desprendimiento y de no necesitar nada para sí con lo que protejerse... Tampoco tiene miedo "al peso de la ley", sencillamente porque el amor puede más que el temor. Pero, no se revela, acata las indicaciones del guardia con una sonrisa... Ha dicho sí al amor, y su amor le ha correspondido... Lo demás irá saliendo bien al vivir con auténticidad, sencillez y entregado a lo único que le da sentido...
Me gusta esta imagen, Chapoteando en los charcos, la figura de un adulto ingenuo, con libertad interior, sin complicaciones; hecho un niño por el amor, disfrutando con lo que otros estarían disgustados...