La Selva de Sonrisas Venenosas
Erasé una vez, una mirada ingenua que había aprendido a confiar y admiraba cuanto veía. Un día llegó a una selva y encontró unas sonrisas espléndidas, parecían divertirse y los ojos ingenuos se acercaron para compartir su alegría. Las miraba con amor y ellas más le sonreían. Pero fue pasando el tiempo, y las sonrisas dejaron de brillar... Los ojos ingenuos querían seguir viendo esas sonrisas radiantes pero algunos labios se encontraban manchados, los dientes sucios o la boca torcida... "Boca, tu sonrisa puede mejorar". La boca sin dejar de sonreír le escupió un veveno de tal forma que pareciese divertido a las demás bocas, que como eran bocas no veían lo que pasaba... Los ojos, que lo veían todo se indignó profundamente y se protaba ante nubarrones de escozor... "solo quiero verte sonreír de la mejor forma, ¿por qué me intentas cegar?". La mirada ingenua se puso muy furiosa y dejó de mirar a las bocas con ojos ingenuos, dejó de fiarse, pero las sonrisas también estaban enfadadas porque ya no podría ocultar que eran sonrisas miedosas... Y para defenderse de los supuestos “ataques” envenenaban a los osados. En ese bosque, se dejó de sonreír y ya nadie miraba nada...
Dijo los ojos a la boca, "vivir sin tus palabras es mucha soledad"; y la boca replicó "vivir sin tu amoroso mirar, ingenuo y claro,es mucha oscuridad..."

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