jueves, 31 de mayo de 2007

Para que haya Fiesta

"Lo difícil no es celebrar una fiesta, sino encontrar quienes se alegren con ella."
F. Nietzsche
Nietzsche, nos da una primera pista: no por el hecho de "poder montar" una fiesta, se logra que sea fiesta. Pieper, hace alusión a que, celebrar una fiesta es gozar de un "día bueno". Gozar de un buen día, implica "pasarlo bien", disfrutar de una aventura.
Así, afirmamos que celebrar una fiesta es gozar de una buena aventura. Esto supone ser bienaventurados. Hacer de la vida una fiesta es permanencer en la bienaventuranza.
La buena aventura es la que nos conduce al grado más alto al que puede llegar nuestra existencia, la inocencia ("perfección pura y simple de nuestro hacer vital", Pieper).
A la fiesta sólo se va libremente, por que quiero, pero no es iniciativa propia, sino es respuesta afirmativa a una llamada del anfitrión. Él me invita, yo acepto y elijo participar sin reservas en la plenitud de la fiesta.
A esta vivencia festiva de la entrega, le venimos denominando Visión IAñadir imagennterior Positiva. Pieper lo expresa diciendo que todo eso se realiza en la percepción contemplativa de la causa primera y divina del mundo.

lunes, 28 de mayo de 2007

Quien se lamenta o se excusas, no utiliza su pensamiento divergente

El pensamiento divergente nos permite gozar de Visión Interior Positiva; el mundo ya no es un problema, sino una oportunidad. Nos convertimos osados y emprendemos una aventura para descubrir y aprender de los cambios.
Cuenta Enrique Mariscal en su libro, Cuentos para regalar a personas inteligentes:
Hace años, un supervisor visitó una escuela primaria. En su recorrida observó algo que le llamó poderosamente la atención: una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los alumnos hacían gran desorden; el cuadro era caótico.
Decidió presentarse:
- "Permiso, soy el supervisor de turno...¿algún problema?" - "Estoy abrumada señor, no se qué hacer con estos chicos... No tengo láminas, el Ministerio no me manda material didáctico, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles..." El supervisor, que era un docente de alma, vió un corcho en el desordenado escritorio. Lo tomó y con aplomo se dirigió a los chicos: - "¿Qué es esto?" - "Un corcho señor"... gritaron los alumnos sorprendidos. - "Bien, ¿De dónde sale el corcho?" - "De la botella señor. Lo coloca una máquina...", "del alcornoque, de un árbol .... "de la madera...", respondían animosos los niños. - "¿Y qué se puede hacer con madera?", continuaba entusiasta el docente. - "Sillas...", "una mesa...", "un barco..." - "Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito? Escriban a qué provincia argentina pertenece. ¿Y cuál es el otro puerto más cercano? ¿A qué país corresponde? ¿Qué poeta conocen que allí nació? ¿Qué produce esta región? ¿Alguien recuerda una canción de este lugar?" Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc.
La maestra quedó impresionada. Al terminar la clase le dijo conmovida: - "Señor, nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas Gracias".
Pasó el tiempo. El supervisor volvió a la escuela y buscó a la maestra. Estaba acurrucada atrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden... - "Señorita...¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí?" - "Sí señor, ¡cómo olvidarme! Qué suerte que regresó. No encuentro el corcho ¿Dónde lo dejó?"

domingo, 27 de mayo de 2007

Azúcaaaaaaaaaaaa.

Celia Cruz
La vida es un carnaval

Todo aquél que piense
que la vida es desigual
tiene que saber que no es así
que la vida es una hermosura
hay que vivirla

Todo aquél que piense
que está solo y que está mal
tiene que saber que no es así
que en la vida no hay nadie solo
y siempre hay alguien

Ay, no hay que llorar,
que la vida es un carnaval
es más bello vivir cantando
no hay que llorar
que la vida es un carnaval
y las penas se van cantando

Todo aquél que piense
que la vida siempre es cruel
tiene que saber que no es así
que tan solo hay momentos malos
Y todo pasa

Todo aquél que piense
que esto nunca va a cambiar
tiene que saber que no es así
que al mal tiempo buena cara
y todo cambia
carnaval, para reír, para gozar, para disfrutar
la vida es un carnaval
todos podemos cantar
todo aquel que piense
que la vida es cruel
nunca estará sólo
Dios está con él

Para aquellos que se quejan
Para aquellos que sólo critican
Para aquellos que usan las armas
Para aquellos que nos contaminan
Para aquellos que hacen la guerra
Para aquellos que viven pecando
Para aquellos que nos maltratan
Para aquellos que nos contagian

Está invitado a la fiesta, si no bailas es porque quieres

Cualquier persona, aunque no haya tenido acceso a la educación, está invitado a la fiesta de la vida y sabe bailar, si quiere.
La vida festiva no depende del tener, sino del ser, más aún, es frecuente que personas que gozan de éxito social, luego no sepan afrontar los requerimientos naturales y divinos para bailar con la Vida. Parece obvio, pero hay que recordardo, para bailar tienes que salir del coche, soltar el móvil y dejar la copa.
Los peores marginados son los que por propia decisión, indiferencia, tozudez o ceguera se privan de bailar, prefiriendo ser devorados por sus propios deseos y fantasías.
Sin importar la magnitud de su cuenta bancaria, profesional o social, el persona que no hace de su vida una fiesta, continuará siendo fracasado y su propia intuición interna le hace optar este hecho, percepción que le impide ser feliz.
Sólo el salto a la trascendencia permite al hombre ser exitoso en la vida, y eso no se compra con dinero, es gratis, es una fiesta ¡estas invitado¡, basta con abrir y entrar en tú interioridad. Allí estamos todos.

viernes, 25 de mayo de 2007

Antonio Machado se distraía con una mosca... Menos más que nadie le diagnóstico Déficit de Atención

LAS MOSCAS

Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.


¡Oh viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertina
cessobre mi calva infantil!

¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
Las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!

Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,


—que todo es volar—, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales...
Moscas de todas las horas,


de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,


de siempre... Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado


sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.

Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.

Las cosas mas sencillas son las que mejor funcionan.

Muchas veces se desechan soluciones porque son sencillas y lógicas. La sociedad quiere hacer creer que cuanto mas complicado es, mejor va a funcionar.

En educación se busca esa formula magistral complicadísima, que haga que todo se solucione, cuando el remedio de la abuela, tratar a todo el mundo con cariño, es el que mejor funciona.
Las cosas sencillas alimentan el corazón, las complicadas solo incrementan la biblioteca cerebral.

martes, 22 de mayo de 2007

Ayudar tiene premio

"Una de las más hermosas compensaciones de la vida consiste en que nadie puede intentar sinceramente ayudar a otro sin ayudarse a sí mismo... Sirve y serás servido".

Ralph Waldo Emerson
Cada vez lo tengo más experimentado, recibes lo que deseas para los demás.

lunes, 21 de mayo de 2007

Hay personas que defienden su playa constantemente

Hoy he sufrido el maltrato verbal de un compañero de trabajo.
Es tremendo, intentas llegar en son de paz pero la metrallena no para de disparar desde su nido.
No puedes decir nada, porque todo es interpretado como intento de aproximación enemiga
Sólo puedo decir, desde mi blog. ¡Alto el fuego!, no sólo vengo en son de paz, sino que te admiro y quiero aprender mucho de ti.
Por favor, se que soy un miserable y te agradezco que lo recurdes para que no me crea otra cosa, pero dame una oportunidad para rectificar, para demostrarte que te aprecio.

Dos amigos se encuentran: "¿Qué tal estás?" "¡Y anda que tú!"

Susceptible, ¿por qué te defiendes tanto? La gente te quiere y te valora. Habitualmente, nadie quiere humillarte, ni pisarte, al contrario. La mayoría de las personas queremos ser amables pero no siempre acertamos. Como me dijo un alumno una vez: "profe, yo quiero ser bueno pero no me sale"

Los que no aspiran a la inocencia:

Los que no aspiran a la inocencia son audaces, "que se las saben todas", y son tan superficiales que no ven el fondo, sino un doble fondo en todo lo que hacen los demás.

  • Cuando una persona desconfía de los demás por sistema, no goza de esperanza cierta, porque lo que espera siempre es que le intenten engañar.

  • Quien no hace las cosas por amor, no entiende que otros puedan hacerlo.

  • Paradógicamente, quien no es inocente no se siente culpable de nada, se engaña habitualmente y no entiende que tenga que pedir perdón de nada.

La semilla y la flor

Las semillas son importantes pero no se les ve, ni se reconoce su valor porque su valor se encuentra en su negación, en dejar de ser ella misma para dar frutos.

Las flores son las que luces y no conocen a la semilla que les ha permitido exhibirse. Por esto, es lógico que no les estén agradecidas. Las seminas no conocen el olor de sus flores, también es lógico.
Si eres semilla, no te frustres deseando lo que no te corresponde. Disfruta de tu valor esencial.

"Todo esto está bien pero si vas de ingenio te comen..."

Amigo, a los ingenuos nos comen pero nos pasa como a las semillas... Es nuetro medio de transporte, así nos podemos desplazar por todo el bosque y donde caemos encontramos tierra fertil y con abono...

Algunos piensan que ser ingenuo es ser estupido, y es precisamente lo contrario:

La ingenuidad es el arte de vivir esperanzado y enamorado con lo ideal. La estupidez es el arte de amargarse la vida y malgastarla.

¿Libertad para embisto?

Nos imaginamos que la vida es un prado con ganado bravo, y un grupo de chicos salta la vaya para dar unos capotazos.
En esta tesitura, hay quienes consideran la libertad como la posibilidad de elegir a qué capote embestir. Resuden el pensamiento crítico a "este capote me gusta más y este es un rollo..."
Realmente, ahí no hay pensamiento crítico, y menos aun libertad.
La libertad está unida al pensamiento profundo, ¿qué hago yo aquí?, ¿cuál es mi fin en la vida?, ¿tiene sentido entrar a los capotes?
Ante esta reflexión profunda y concreta a la vez, el toro entiende que, si bien es divertido entrar a los capotes, el sentido de mi vida está con mi vaquita y los terneritos. ¿Pero si todo el mundo entra al capote? Van a deicr que eres un toro cobarde... Qué digan lo que quieran, la libertad no es hacer lo que piensan los demás, sino lo que pienso yo que debo y quiero hacer.

viernes, 18 de mayo de 2007

Sobre "¡Ahora no tengo tiempo!", "ya quedaremos" y otras razones

A veces que encuentro con gente muy querida que me dice: "no tengo tiempo"... ¡No tener ni tiempo!, eso si es ser pobre...

Pero el hecho objetivo es que tiempo hay, la pregunta sería "¿donde lo guardamos?" "¿qué hacemos con él?" Efectivamente, hay gente que lo trata de guardar pero se le escaba de las manos, esos son los grandes perdedores que para no perder el tiempo, no entregan ni un minuto, y sin embargo ven como se les gasta...
Otros, sin embargo no paran de hacer cosas pero se olvidan de lo más importante: amar. Reconozco que muchas veces soy de estos, a veces queremos tanto, queremos hacer tanto, que nos olvidamos de amar.
No me gusta nada la expresión: "ya quedaremos", "ya te llamaré"... Pero si no tenemos tiempo, ¿Cómo vamos a esperar a que surja una ocasión en bandeja?. Pienso que muchas veces las ocasiones se presentan, pero si no lo hacen, hay que salir al encuentro. Cada cual tendrá sus experiencias pero la mia es que cuando más tiempo dedico a Dios, a la familia y a los amigos, más tiempo tengo para todo. Al principio pensaba que no era más que una sensación. Lo que los griegos distinguían como Kronos y Kairós, sin embargo, leyendo al aquinate encontré una sentencia que me hace pensar que es una impresión más objetiva de lo que en un principio pensaba:

"Cuando de dos cosas una es la razón de la otra, la ocupación en una no impide ni disminuye la ocupación en la otra" (Tomás de Aquino, Suppl., q.82, a.3, ad.4)
Cuesta esfuerzo, pero acertaremos si utilizamos como criterio para invertir el tiempo "¿ahora que es lo más importante que debo hacer? en vez de "¿qué es lo más urgente?"
Por ejemplo: son las 21:30, no hace mucho que has llegado a casa. A tu hijo se le ha roto el pantalón y es el único que tiene para el cole (urgente). Los chicos se han metido en la cama y esperan que les cuentes un cuento (importante)... Pienso que es preferible que tu hijo vaya al colegio con el pantalón roto y con mucho amor de su madre, que con el mantalón perfecto y el amor propio de su madre...

jueves, 17 de mayo de 2007

Las canicas de Chano

Había una vez un niño, se llamaba Chano y acudía todos los días después de comer, a la capilla de su colegios para adorar a Jesús Sacramentado. Chano se esforzaba por no distraerse, por no tener prisa por irse a jugar, quería acompañar a su Señor por los años sin término.
Un día se sorprendió de rodillas en la capilla, pensando sobre las canicas que había olvidado en la clase. Se entristeció de su despiste: "Jesús, te vengo a ver y no te hago ni caso... ¿me podrías ayudar para que consiga unas canicas?". Al salir de la capilla, se cruzó con don Serafín que subía hacia las aulas... Le abrió su clase y cogió las canicas: ¡Gracias Jesús!, dijo para sus adentros y salió corriendo al patio. "¡eh, eh, eh!", intervino el profesor, "¿qué es lo que se dice?", "¡Ah sí, gracias, don Serafín", "Así está mejor... ¡anda corre!".


El niño llegó al patio y se disponía a jugar con sus canicas pero sentado en la grada vio a su amigo Javier con cara de aburrido: "¿que te pasa?", "jo que he jugado 'a la verdad' y he perdido todas mis canicas. Ahora nadie quiere jugar conmigo". "Pues sabes lo que te digo, que yo tampoco voy a jugar. Si cada uno va a su bola, paso del rollo. ¿Por qué no me acompañas a la capilla y le ofrecemos mis canicas a Jesús?" Y así lo hicieron. Javier se había puesto muy contento de comprobar al sentir la amistad de Chano. Volvieron al patio y se pusieron con los que estaban jugando al fútbol.


Al día siguiente, Chano volvió a la capilla y observó que sus canicas ya no estaban: "¡se las había llevado Jesús!. Salió corriendo para contárselo a Javi... "¡Javi, las canicas ya no están, Jesús las a aceptado!". Javi le miró con ojos de sorpresa y contestó: "Lo siento Chano, las he cogido yo...", "¿pero eran de Jesús...? 'lo que se da no se quita'". Javi se quedó callado y Chano comenzó a reír. "pero, ¿de que te ríes ahora?", dijo Javi. "Nada, me he acordado de que mi madre, al comprarme las canicas me dijo que las tenía que prestar, y además, siempre me dice que tengo que seguir el ejemplo de Jesús" Me ha gustado saber que mi madre es sabia, ¡Jesús también presta sus canicas!.

La corbata blanca

Braulio estudió en una escuela católica, siempre fue muy travieso, sin embargo, con la proximidad de su primera comunión, comenzó a cambiar su comportamiento. Sus padres y profesores estaban muy contentos, pero en casa, la primera comunión de su hijo no tenía más que el significado sociocultural del momento.
Con todo, Braulio se había aprendido muy bien el catecismo y se mostraba muy piadoso. Tenía tantos deseos de adorar a Jesús Sacramentado que prometió a la Virgen que llevaría siempre puesta, la corbata blanca con la que había comulgado por primera vez. A su madre le pareció una bobería pero no se lo impidió. Se estaba portando muy bien y no quería estropearlo.
El caso es que Braulio estuvo unos días con la corbata pero pronto desistió. Y no solo eso, sino al poco comenzó nuevamente a portarse requete mal.
De la corbata blanca, nunca más se supo y Braulio se hizo mayor. La situación en España estaba revuelta y estalló la guerra civil. La familia de Braulio pertenecía al bando republicano y éste entró a formar parte de una brigada de milicianos.
Están muy documentadas las acciones anticristianas, matanzas de monjas, religiosos, sacerdotes, quemas de conventos... ¿Dónde se quedaron los sentimientos religiosos de Braulio? Pienso que no podemos juzgar. Braulio calló en el frente de batalla y entre sus pocas pertenencias se encontró su corbata blanca de primera comunión...
No juzguemos a todos por el mismo patrón.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Nacido para algo grande

Tengo un amigo con mucho talento y deseos de hacer algo grande en la vida. Tenía sed de gloria, de popularidad, quería transformar el mundo, ser un sabio y bienhechor de la humanidad.
Estudiaba mucho y hacia por los demás todo lo que estaba de su mano pero andaba desasosegado. En su interior, sabía que no estaba siendo capaz de responder a los talentos que la vida le había dado. No paraba de hacer cosas, pero cuanto más hacía más sentia que no hacía nada... "¿qué es lo que me pasa?" se preguntaba este amigo para sus adentros.
Este chico nació en una familia cristiana, y desde siempre trato de vivir los hábitos y costumbres de su religión. Acudía a Jesús, a María en busca de una respuesta sobre que tenía que hacer para que su vida adquiriese la grandeza a la que aspirba.
De pronto, un día ordinario, descubrió con los ojos de la fe que la grandeza de su vida estaba en la eucaristía. Ya desde joven asistía a Misa diariamente, pero fue en aquel momento cuando Dios le hijo comprender que eso que hacía ya con tanta rutina, era lo más grande que podía hacer en su vida.
Decía mi amigo: -¡A cuántas misas he asistido sin percatarme en que el Cielo y la Tierra se unían!, ¡¡sin maravillarme al asistir al milagro más estupendo de los siglos!! Ahora sé que mi vida es grande sólo porque soy hijo de Dios y soy feliz, sencillamente diciéndole sí, quiero.

El día más feliz de Napoleón

Estando cierto día reunido con sus mariscales, se preguntaban unos a otros por el día más feliz de su vida. Uno decía que el de Marengo; otro que el de Austerlitz; algunos coincidían en que el de Jena; había quien opinaba que el de Wagram; y así unos tras otros iban pronunciando los nombres de aquellas batallas, que habían venido a ser para el mundo entero como sinónimos de gloria y honor.
Napoleón, ya emperador, escuchaba pensativo y en silencio, hasta que uno de sus mariscales mostró curiosidad por conocer cuál sería el día más feliz del Emperador; un estratega que contaba sus batallas por victorias y al que la vida le había colmado de gloria y honores.
-"El día más feliz de mi vida, (respondió el Emperador con gravedad y sin pensarlo, entre el asombro de los presentes) fue el de mi Primera Comunión".
Los oficiales jóvenes se echaron a reír, celebrándolo como uno de tantos donaires suyos; pero no así el general Drouol, que, lejos de reírse, dejó escapar unas lágrimas. Se le acercó entonces Napoleón, y poniéndole la mano sobre el hombro, le dijo: -"Bravo, Drouol, me alegro de eso; sólo tú me has comprendido".

FUENTE: Clararrosa, José Joaquín (1821) Noticia cronologica de los principales acontecimientos ocurridos bajo el Imperio y durante la vida de Napolen Bonaparte. Cadiz: Reimpreso en la imprenta de la Sincera Union.

Inés, la chica guapa, rica y heróica

Inés es considerada en la Iglesia Católica, "Patrona de la Pureza". A la edad de trece años fue pretendida por varios jóvenes de las principales familias romanas; sin embargo, la joven había consagrado su virginidad al Señor Jesús. Ante esta negativa, sus pretendientes la denunciaron como cristiana al gobernador, quien la condenó a ser decapitada, alrededor del año 305.

Tarsicio, un niño santo

San Tarsicio fue un niño mártir que entregó su vida por defender de la profanación al Santísimo Sacramento. Corría el siglo III en Roma, cuando Tarsicio fue sorprendido por los paganos cuando llevaba la Eucaristía a los cristianos presos a causa de la fe. Los paganos le apedrearon y apalearon hasta que exhaló el último suspiro, pero no pudieron encontrar el sacramento de Cristo ni en sus manos, ni en sus vestidos. Los cristianos recogieron el cuerpo del mártir y le dieron honrosa sepultura en el cementerio de Calixto. Martirologio Romano.

Más allá del valor

En tiempos de la revolución rusa, los bolcheviques fueron a saquear un templo católico para convertirlo en cuartel comunista. Unos niños que se enteraron, y que ignoraban que el párroco había ya sacado ocultamente el Santísimo, resolvieron para evitar la profanación como fuese. Entran de noche en la iglesia por una ventana, se sientan en el presbiterio rodeando el sagrario y esperan rezando la llegada de los soldados.
Se quedaron dormidos y por la mañana un golpe estruendoso les despertó. Los soldados habían derribado la puerta, se disponían a profanar el templo cuando se encuentran con los niños.
Los soldados mandaron a los niños que se quitasen de allí pero no lo hicieron. Cargaron los fusiles para que vieran que iban en serio, pero los niños siguieron en su puesto.
Uno de los soldados dejó el fusil y se acercó a ellos: "dejádmelos a mi"... No sólo pretendía echarlos sino aprovecharse de ellos. Los niños se asustaron mucho pero, mientras tocaba el pelo a una de las niñas, un chiquito sobre el soldado y le mordió en el brazo. Este pegó un grito y airado, sacó la balloneta con la que cortó el cuello al niño... Hasta sus propios camaradas se quedaron hieráticos al comprobar tanta grueldad.
Otro soldado, asustado volvió a increpar a los niños: ¡vamos salid vosotros!, ¡no saldremos!, replicaron los niños.
Los soldados no entendían nada, no sabían a qué venía tanta provocación (no sabían que estaban defendiendo a Jesús Sacramentado). Los soldados, humillados por unos mocosos y llenos de ira cogieron a los niños y los llevaron a sus casas a la fuerza, en busca de sus padres.
Los padres no sabían nada, estaban asustados porque no sabían donde estaban sus hijos, y el verlos ahora les produjo un ligero alivió:
-"¿dónde estábais?"
-"mamá, hemos servido de escudo a Jesús y los soldados no se han atrevido a tocarle".
Los soldados, una vez localizadas a todas las familias, se las llevaron prisioneras. Todos sentían miedo pero a la vez, estaban seguros en las manos de Jesús Sacramentado.
FUENTE: Almedingen, E M (1923) The Catholic Church in Russia today. London: Burns Oates & Washbourne.

martes, 15 de mayo de 2007

DE LAS MONTAÑAS SURGIÓ UN ARROYUELO

De las Montañas surgió un Arroyuelo pulcro y delicado que se filtraba entre las rocas. El sol impetuoso amenazaba con evaporar sus aguas trasparentes. Las Montañas colosales lo arropaban con la dureza de sus peñascos dejando transitar las gotas por sus entresijos.
Que felices se veía a los alcores con su arroyuelo subterráneo. Un día inesperado todo cambió; el Arroyuelo se hizo magno y se abrió paso entre las rocas. De los altozanos agrietados manó el agua impetuosa.
Y decían las Montañas: -¡arroyuelo, arroyuelo! ¿a dónde vas tan deprisa que desquebrajas nuestras entrañas y te alejas de repente? ¿es qué ya no nos quieres?.
Contesto el riachuelo: -me voy a los campos; a la tierra fértil de la pradera, para que germine el fruto dorado de la simiente esparcida por el Sembrador.
Las Montañas consideraban este hecho en su interior cuando en frente, a lo lejos, vieron otra Sierra que les decía: -vuestro Arroyuelo os ha dejado porque prefiere las tierras tranquilas de la llanura a vuestras crestas y cañadas.
Las Montañas al oír esto lloraron amargamente. Las lágrimas se destilaron formando un torrente que llegó hasta el Arroyo. Las aguas se apiñaron formando un río caudaloso.
Dijo el Río a las Montañas; -¿por qué lloráis?
Las Montañas contestaron: -hemos visto otras montañas que no dejaron escapar a sus arroyuelos. El agua permaneció alojada entre las peñas y las montañas pueden disfrutar de su presencia.
-Decís verdad, replicó el Río: -el agua se ha estancado, ¿pero quién se beneficia de ese agua podrida que ha perdido su frescura y cubre las colinas con su hedor. A esas montañas enfangadas nadie se acerca, ni las bestias quieren acudir a abrevar. ¿Eso es lo que queréis?.
El Río prosiguió: -Yo nací arroyuelo y tengo que marchar. Si hubiera nacido laguna me tendría que quedar y no sería agua estancada sino manantial de vida que da hermosura a la montaña y sustento a los demás.
Las Montañas dedujeron que eran unas afortunadas porque no sólo no habían dejado agua estancada, sino que tenían un Lago y un Arroyuelo.
¡Ahí está su esplendor! En que dejan manar el agua.
Por donde pasa el Río rebosante se oye decir: -¡benditas las Montañas que dan agua tan buena!.
Por fin llegó el Río al Mar fundiéndose eternamente en un abrazo perpetuo que se veía desde la luna como un hilillo que unía la inmensidad del Mar con las Montañas.

Algunas citas de Einstein que me entusiasman

"El sentido común es el conjunto de prejuicios adquiridos a los dieciocho años"


  • " No es que yo sea listo, es sólo que yo insisto más tiempo en los problemas"

  • "La imaginación es más importante que el conocimiento"

  • "Los grandes espíritus han encontrado siempre una violenta oposición de las mentes mediocres"

  • "Para ser una inmaculado miembro de un rebaño de ovejas, uno debe ser por encima de todo una oveja".

  • "Cualquier loco inteligente puede hacer las cosas más grandes, más complejas y más violentas. Necesita un poco de genialidad -y mucho valor- para moverse contra corriente".

  • "Lo importante es no dejar de preguntar".

  • "Dios no juega a los dados con el universo".

  • "Son pocos los que ven con sus propios ojos y sienten con su propio corazón".

  • "Todo hombre que lee demasiado y utiliza poco su propio cerebro cae en hábitos perezosos de pensamiento".

domingo, 13 de mayo de 2007

Sigamos luchando por la justicia

En el mundo hay más de 850 millones de personas que pasan hambre y casi la mitad de ellos son niños. A muchos, estas estadísticas ya les aburren... quizás no lo dicen (porque no es muy políticamente correcto), pero los hechos hablan de que no les aumenta ni media pulsación al oir hablar de un tema tan escandaloso.
Algunos dicen: "no le des tantas vueltas a eso, hay que ser positivos... nosotros no podemos hacer nada". Pienso que sí podemos hacer mucho. Estoy de acuerdo en que no se logra nada dándole vueltas en la cabeza pero sí, ayuda el que se le de vueltas en el corazón.

Con la cabeza buscamos las soluciones que estén en nuestra mano y con el corazón les envolvemos con nuestra comprensión y solidaridad. Cuando sufrimos algo, por muy poco que sea, nos gusta sentirnos acompañados; saber que le importamos a alguien.

También me pasa, que cuando algo me cuesta especialmente, pienso en esas personas que me están queriendo ahora y se alegran de que yo exista, sólo ese pensamiento me hace sentir mejor. Quizás no podamos arreglar todos los problemas pero con la fuerza del amor, estoy convencido, esa es mi fe, que el amor hace posible lo imposible.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Libertad para servir

"Si de veras deseáis servir a vuestros hermanos, dejad que Cristo reine en vuestros corazones, que os ayude a discernir y crecer en el dominio de vosotros mismos, que os fortalezca en las virtudes, que os llene sobre todo de su caridad, que os lleve por el camino que conduce a la «condición del hombre perfecto» ¡No tengáis miedo a ser santos! Esta es la libertad con la que Cristo nos ha liberado", Juan Pablo II




"Dormía, y soñaba que la vida era alegría.
Desperté, y vi que la vida era servicio.
Serví, y vi que el servicio era alegría."

Rabindranath Tagore

La fuerza de la convicción es mansa

Después de observarlo y pensarlo detenidamente, he llegado a la conclusión que cuando actuamos con violencia siempre es a cauda del miedo. El amor nunca mueve con vilencia, sino con fuerza.
Tampoco me convencen algunos planteamientos de "no-vilencia" que transigen con la injusticia. Esa "no-violencia" es indiferencia. El amor verdadero lleva a comprender y perdonar a los injustos y a luchar con fuerza (no con violencia) por la justicia.
Comiendo hoy en mi facultad, un profesor nos hacía ver el instito destructor que alienta al socialismo vigente; estos "demócratas" piensan que para alcanzar una nueva sociedad de justicia y paz, primero hay que destruir lo antiguo para construir lo nuevo. Paradógicamente, muchos socialistas que se han forjado un buen patrimonio ceden pronto en esta lucha por la justicia, y todo su instinto destructor, lo ponen al servicio del más recalcitrante individualismo patrimonial, conjugandolo con el instinto de conservación más elemental y al que, supuestamente, se oponen.
Pienso que si hay algún instinto que nos diferencia del resto de animales, no es el de destrucción, ni el de conservación, sino el instinto de donación... El amor humano es una fuerza que destruye el miedo y conserva la paz, la alegría y la inocencia.

toda revolución social será moral o no será, Péguy

Estamos un socialismo que, de buena o mala fe (no juzgo), practica una política permisiva en lo moral, que contribuye al desinteres por la interioridad de las personas y a la mercantilización (prostitución) en las relaciones personales. En esto se da la mano con el sector sucio del capitalismo, que con tal de obtener cuanto más cuantiosos beneficios económicos, transigen y pasan por todo.
Ceder en lo moral para hacer progresar a la sociedad, es como vender el coche para comprar gasolina.


Con el pretexto de agilizar soluciones de graves problemas sociales, se apela al aborto, a la autanasia, a la igualdad entre matrimonio y unión entre persones del mismo sexo... pero no me parece que ganemos en libertad por tener posibilidad de acceder a más opciones, basta con poder acceder a las buenas, y estas como la familia, no se están favoreciendo, pues no se establece la familia o la amistad mediante relaciones mercantiles, sino por medio de la donación de sí mismo.
La libertad radica en aceptar nuestra propia condición humana y decir sí a nuestro fin en el amor.

"Prefiero ser pobre en un Imperio rico, que rico en un Imperio pobre", Herodoto

Me identifico plenamente con esta afirmación. La sociedad debe facilitar a cada persona lo suficiente para llevar una vida digna y en la medida en que todos nos ponemos al servicio desinteresado al bien común prosperaemos juntos. Por el contrario, los rico resultantes de una sociedad pobre suelen conseguirlo por medio de la injusticia, la codicia y apetencia de lo ajeno. Además, cuanto más miseria rodea al rico, más desasosegado, y temeroso a ser traicionado, estará .
Pienso que la persona se realiza en la libertad, y quien aspira a la riqueza material individual, por encima del bien común, piensa que la encuentra en su capacidad de autosuficiencia. Cuanto más riqueza, más independencia, más poder de elección... ¿más libertad? Pienso que no, la libertad del hombre no está en sus posibilidades de elección, sino en elegir amor.
La persona que tiene posibilidad de entregarse a su comunidad y lo hace de la forma más oportuna y deseada, ese es auténticamente libre. Quien no es capaz de dar nada, sino al contrario, se apodera de lo que no es suyo, es esclavo de su propia miseria interior.
Dijo Mounier que: “La gran prueba de nuestro tiempo, es evitar la dictadura de los tecnócratas, tanto de derecha como de izquierda, que olvidan al hombre por la organización.”
Como Mounier, no hago una apología del colectivismo como alternativa al invidualismo, sino que aspiro a un sistema que ponga la prioridad en la persona.

martes, 8 de mayo de 2007

Para bailar con la vida, primero hay que defenderla

Mucho se podría decir sobre la defensa de la vida pero en esta entrada me quedo con el testimonio del Dr. Bernard Nathanson, que después de ser uno de los principales promotores de la legislación del aborto en los Estados Unidos, hasta el punto de ser conocido en Nueva York como "el rey del aborto", experimentó un cambio radical:
"El conocimiento de los avances médicos que demuestran la existencia de una vida humana en el feto le abrió los ojos".

"No soy un hombre religioso; de hecho no he estado en un templo desde los trece años. Pero si quiero decirles que hemos de detener ese proceso ineficaz y destructivo, cuyo resultado es una mayor disolución de la familia. Debemos reafirmar el amor entre nosotros, especialmente para el ser más pequeño e indefenso. Ahora veo el aborto como un mal, indefendible éticamente, a la luz de nuestros actuales conocimientos sobe el niño aún no nacido".

lunes, 7 de mayo de 2007

Lo que pienso de la violencia

Para muchos, la violencia es una manifestación de poder y de fuerza, sin embargo, pienso lo contrario, quien accede a la violencia es porque no tiene poder para encontrar otra vía, ni fuerza interior para dominar el miedo y la frustración.

Con esto no quiero defender el apocamiento, la cobardía o la renuncia de los propios derechos para evitar la crispación. Sencillamente, hago una distinción entre la violencia y la fuerza.

Los fuertes son los que crean a contracorriente y los violentos son los que, en las mismas circunstancias se limitan a destruir.

Soy plenamente contrario a la violencia que desatruye el mundo y a las personas y defiendo la fuerza indispensanble para construir.

Soy contrario a la violencia, pero tampoco comparto plenamente los principios de la "no-violencia" como arma para derribar al enemigo, apelando a su compasión o ternura.

No quiero rebelarme airadamente contra la injusticia, pero tampoco me quiero resignar, permitiendo que se extienda el mal.

La violencia, en algunos casos, puede que busque la justicia pero su origen es el odio, el rencor... y desde ahí, no se llegará nunca a la justicia, al contrario, se crean nuevas injusticias.

Pienso que a veces, habrá que apelar a la fuerza para que reine al justicia, pero es distinto a la violencia. El violento pone de manifiesto sus limitaciones humanas, sin embargo, el fuerte manifiesta grandeza de ánimo, presentando con suavidad su fortaleza interior.

Sirvan de ejemplo personajes como Tomás Moro, Pablo de Tarse, Martin Luther King, que respondían a la violencia, no con violencia ni con pasividad, sino con fuerza.
En este sentido, no me convencen las personas que en nombre de Dios incitan a la violencia, ni tampoco las que invitan a separarse del sufrimiento humano para encontrar la paz, transigiendo con la injusticia. Pienso que no se puede aspirar a la transformación del "yo" permaneciendo indiferente al "tú".

"Rectificar es de sabios"

"Rectificar es de sabios" pero como se te ocurra rectificar o dar la razón a otra persona te califican de inseguro, de idiota, irresponsable...

Para algunos, lo correcto es lo que se dice o se hace por primera vez, y se apela a la libertad individual: "Si el piensa así", "si el quiere hacer eso, no le vamos a quitar su derecho" pero si alguien rectifica, no se le considera sabio, sino cobarde, acomodaticio, chaquetero... Es decir, nadie debe avengonzarse de hacer o decir lo que quiera, pero si lo has dicho o hecho sería vergonzaso rectificar...
Me parece que con esta actitud no se busca la autenticidad y la verdad, sino algo más burdo; aparentar seguridad aunque se esté callendo la casa.

viernes, 4 de mayo de 2007

Con las gafas limpias se ve mejor

Muchos son los que defienden hoy que todas las visiones tienen el mismo valor, que nadie tiene una visión absoluta y que cada uno ve desde su perspectiva.

Estoy de acuerdo con eso de la perspectiva pero desde mi óptica, todos podemos ver las cosas como son o ver un manchurron porque tenemos las gafas manchadas.

Pienso que quien tiene las gafas limpias tiene una mejor visión que quien las tiene sucias, aunque quizás esté en peor situación, al menos ve las cosas como son. Quien percibe la realidad con un afán individualista de placer, no percibe la belleza del mundo, sino que se alegra como un león al ver a la gacela. No es capaz de percibir su belleza, sencillamente le gusta porque le saciará sus ganas de comer.

Con razón se ha dicho (J. Pieper, T. de Aquino) que únicamente quien posee un corazón limpio puede reír con libertad y comunicar ésta en su risa. En este sentido, quien percibe la realidad con ojos inocentes captará de verdad su belleza.

miércoles, 2 de mayo de 2007

PLAN DE FORMACIÓN PARA BAILAR CON LA VIDA

  1. Despejar un pensamiento candido. Y entendemos pensamiento candido como la capacidad para adueñarse amorosamente de la verdad.
  2. Desarrollar la capacidad para soportar con paciencia la vecindad más ingrata, no sólo absteniéndose de respuestas represivas, sino de vencer por la vía de la amabilidad.
    Promover la Capacidad de arrepentirse por un mal cometido y alegrarse por los bienes ajenos.
  3. Fomentar la iniciativa existencial, el deseo de hacer de la vida lo que deber ser, según la intención por la que todo fue creado.
  4. Desarrollar la capacidad de amar y aprender a dejarse querer. Desarrollar los sentimientos de compasión y perdón.
  5. Luchar por tener el corazón libre y limpio para amar sin medida. Quien baila con zapatos sucios se termina resbalando y quien mete cosas en el calzado le terminan haciendo ampollas… Para bailar con la vida, zapatos limpios y libres.
  6. Desarrollar las habilidades sociales y diplomáticas para resolver conflictos; llevar el bien donde está el mal, aprender a hacer las paces donde se enfurecen las contiendas.
  7. Fortalecer la capacidad de sufrimiento, especialmente para sobreponerse con alegría ante la injusticia,

Ser un Niño de Verdad

Ojo, yo no soy un oráculo y no puedo decirte como tienes que montar tu vida. Sólo tú podrás saber cual es la música que suena en tu interior, y aquí, lo que trataré de ayudarte es que la encuentres y así estés en disposiciones de invitar a muchos otros a que la encuentren también.
Una de las cosas buenas de la vida es descubrir por uno mismo el verdadero significado de las cosas. No hay nada pero que tener a alguien gritándote qué debes hacer contigo mismo o con tu existencia. Elige que tipo de existencia quieres vivir porque aunque, luego quieras enseñar otra cosa a tus hijos, ellos aprenderán fundamentalmente lo que tú vivas, no lo que simplemente le argumentes.
Lo fundamental para escuchar tu música interior es que tengas ojos y mirar ingenuos. Debes ser receptivo y estar abierto para escuchar y notar la inspiración que fluye en tu interior. Tú si sabes lo que percibes en tu interior y entonces sí eres tonto de remate si te engañas.
Cuando hablo de adultos ingenuos, no me refiero a la ingenuidad tan semejante a la inocencia de los niños, que les lleva a asombrarse ante las primeras realidades con las que se encuentran. Me refiero a esa cualidad que nos permite encontrar la Intención del Creador en las criaturas con auténtica libertad interior.
Sin ingenuidad, somos incapaces de captar la alegría que nos rodea, la paz, la bondad, la belleza, el amor… Un niño que llora en la consulta de un médico, una anciana que muestra las fotos de sus nietas en el parque, la puesta de sol mientras permaneces con tu coche atascado en la calle 30 de Madrid… Una sonrisa, “¡me has ganado, enhorabuena!”, una flor, “usted primero”, “te ha salido bien”, “déjalo, “ya lo hago yo”, una caricia, “creo que él sería más idóneo, está mejor preparado”, “perdón, lo he roto yo”, “no sé en que estaba pensando, no volveré a hablarte así”, “es maravilloso que tú existas”, “para ti lo mejor”…
Esta mañana disputé una carrera popular en el Distrito de Retiro. Sólo eran diez kilómetros pero estaba poco entrenado y quise ir a tope. El hecho es que el la última cuesta iba muy mal y de pronto vi a un tipo que subía a buen ritmo, y hoy en mi interior: “pégate a él”. Así lo hice, apreté los dientes y le seguí y fuimos adelantando a la mayoría de los corredores que estaban por la zona. Llegamos a un llano y seguí su estela y me fui recuperando en la siguiente cuesta mi improvisado gregario se hundió un poco y vi que era el momento de subirle yo a él. Me pongo delante para que siguiera mi estela pero cual es mi sorpresa que se lo toma como un pique personal. Piensa que me quedo justo delante de él porque no puedo tirar más, al llegar arriba me pega el tirón y me deja…
Al llegar a la meta, me lo encuentro por allí, me acerco, me mira con sorpresa y no se espera que le agradezca que me ayudara a subir la cuesta… Se ríe y entiende lo sucedido, pues me explica que había pensado mal, pensó que me había estado aprovechando de él y que no iba a permitir que encima le ganara… Quedamos como buenos amigos y se nota que es un buen hombre.
Como estas anécdotas me ocurren a decenas todos los días, sencillamente porque lo primero que le ocurre a muchas personas es desconfiar de las intenciones: “si me ayuda es porque quiere algo de mi”…
Si alguien no se fía, es sencillamente, porque teme que alguien de pueda hacer daño. No se atreve a manifestarse tal cual es, con nobleza por miedo a perder lo poco que tiene. “Más vale malo conocido que bueno por conocer” Este refrán lo hizo una persona realista (conformista y astuta).
Los astutos calculan, buscan lo que les interesa y anhelan lo que ellos piensan que podría ser mejor para ellos… El ingenuo, vive en las manos de Dios, y se fía de su intención.
El astuto piensa: “ ‘el ladrón piensa que todos son de su condición’. Por tanto, te dicen que seas bueno y sirvas a los demás por amor a Dios, pero eso no lo hace nadie” y así, no cree que exista nadie tan ingenuo como para dar su vida por Dios a los demás… “seguro, que tiene trampa por algún sitio… haber por donde encontramos la corruptela”, “es imposible que haya personas que vivan la castidad, y menos en medio del mundo; ¡es imposible”… “Seguro que todo el mundo utiliza preservativo y se la van dando de cristianos”.
Pues bien, allá con tu “astucia”, yo sólo te puedo decir que si quieres disfrutar enseñando a tus hijos a bailar con la vida, deberás practicar la cualidad de la ingenuidad.
Y me podrías decir: “pero mira lo que le pasó a MACARIO con su proyecto. Fue un ingenuo y así le fue”. Primero, no fue tan ingenuo, pues su reacción no fue la propia de un ingenuo, sin embargo, estoy contigo en que la ingenuidad tiene sus riesgos pero también es un riesgo ser libre y por eso no vamos a dejar de serlo.
Es verdad que al ingenuo se le puede engañar con gran facilidad pero a Dios es imposible. Por tanto, si el ingenuo sufre el engaño entra dentro de la intención de Dios, luego será bueno para el ingenuo que lo vive con paz y alegría como cosa quería por Dios. Si el engaño no es querido por Dios, ya se las arreglará Dios para inspirar al ingenuo y desmontar el engaño de la forma más ingenua…
Sólo un ingenuo es capaz de esmerase en amar sin medida, sirviendo a los demás, sin preocuparse de que su acción pueda levantar envidias, o de que alguien se sienta herido por su magnanimidad de espíritu. El ingenuo saluda a derecha e izquierda sin prisas y sin preocuparse por si su actitud pudiera levantar sospechas o molestar a alguien.
Un ingenuo no es un adulto niñoide. Al contrario, sólo alcanza la ingenuidad quien ha pasado por “la noche oscura” de la que hablaba San Juan de la Cruz. O al menos, por una vida de penas, fatigas e incomprensiones, de éxitos y aparentes fracasos, de ilusiones, de alegrías, de llantos, sin devolver mal por mal, sin cargar su interior con rencores, sin dejar de rezar por quienes no le comprenden.

Los padres ingenuos son los auténticos sabios de la educación. Los que sabrán enseñar a bailar a sus hijos en la vida porque les enseñan a no pensar nunca mal de nadie y siempre permanecen alegres porque no sufren sospechando de los demás.

Los padres ingenuos viven se esfuerzan por vivir la virtud de la castidad y saben que es la intención de su creador el vivirla, y así la enseñan a sus hijos, viviéndola en un ambiente de pudor y naturalidad en el hogar.

Salir del engaño

A nadie le gusta resultar engañado, pero ¿y si cuando eras pequeño te dijeron la verdad? (Aunque tal vez, en el peor de los casos, con palabras desafortunadas, con un aire poco didáctico o lo que quieras racionalizar en tu cabeza…). ¿Y si el engaño lo estás recibiendo ahora por unas vivencias mal vividas?
Perdona que te sea tan directo pero debo decirte que posiblemente hayas caído en la trampa del “glamour”, del aparente triunfo interpersonal, y cada vez vas asumiendo cargas más insoportables, y no me refiero simplemente al tabaco u otras dependencias. Me refiero a esos apegos que te tienen atado porque tienes que mantener un determinado estatus, porque quieres que hablen siempre bien de ti y no soporta que lo hagan mal… Y te comportas de lo más artificial porque debes compaginar la necesidad de sentirse acogido, con la necesidad de tener razón, de ganar a toda costa, de que los otros te vean como alguien admirable… ¿a qué estás jugando? ¿Qué estás construyendo? Y luego dicen que cada vez hay más crisis de los 40 años…, bueno, de los 40, de los 50…. Y hasta que se decidan a salir de su engaño.
Cuando te des cuenta del engaño y salgas de la tela de araña que tu mismo te estás tejiendo, te liberarás de tu ego, de tu vanidad, de tus miedos y estarás en condiciones de escuchar con claridad esa inspiración que viene de tu Fuente (Dios, Creador, Padre Misericordioso, Energía Cósmica, Yahvé, Alá, Ser, Amor… a efectos de este artículo da igual) y que es realmente el que te entusiasma, y siempre te ha entusiasmado, porque siempre ha estado dentro de ti, aunque por ignorancia, miedo, inconciencia o debilidad lo hayas ido tapando.
Perdona que te abra mi alma, pero al escuchar con nitidez mi música interior (la voz de mi conciencia o lo que yo entendía que era la inspiración divida; la Intención de Dios para mi vida, su voluntad para mi) y decidirme a bailarla con un “sí, quiero” se me ha revolucionado la vida, y paradájicamente, ahora puedo gozar de cotas de amor y paz interior que nunca había podido imaginar que se podían alcanzar, sencillamente, manteniendo en todas las circunstancias de mi vida el “sí, quiero”. Así de ingenuo es este baile. ¿Quieres aprender a bailarlo tú y enseñárselo también a tus hijos? ¿O prefieres no ser un ingenuo y seguir un baile más audaz, no tan confiado, para ti y los tuyos? Me podrías decir: Hombre, todo esto está muy bien, pero es demasiado arriesgado. No puedes fiarte plenamente. Siempre debes tener algún seguro por si acaso… Te das cuenta, estás demostrando que no te mueve del todo el amor, sino que tienes tus reservas de miedo y te paraliza, te atenaza, y así, nunca podrás encender la llama de amor vivo que llevas en tu corazón.
Paradójicamente, el ingenuo es el audaz, el que asume riesgos y disfruta la vida. Y el audaz es el ingenuo que ve como se le escapa la vida tratando de que no se le escape.
Si al leer estas palabras empiezas a sentir inquietud o incluso miedo, es una buena señal, estás dando pasos hacia el misterio de tu vida, y digo con Juan Pablo II: “No tengáis miedo”, abrid las puertas de par en par.

Entonces, ¿En qué consiste bailar con la Vida?

Para algunos bailar con la vida puede ser algo tan fútil como nadar en la abundancia, envolverse entre aplausos o lograr una situación en la que sus órdenes son deseos para los demás. Hablando en forma menos poética, algunos piensan que alcanzar riqueza, fama o poder, podría ser la solución a todos sus problemas, sin embargo, la realidad es bien distinta, pues la experiencia nos muestra que muchos ricos, famosos y poderosos están lejos se estar satisfechos…
Perdona que te cuente mi propio testimonio pero quien está contento no puede callarlo; creo haber aprendido a bailar con la vida porque, cuanto más bailo más paz interior y más amor brota de mi corazón.
Yo te podría contar en que consiste mi baile pero este artículo no trata sobre mi vida, y mis historias no valen ni el papel que lo soportan, así que mejor trataremos de tu vida por venir. Una vida llena de Fiesta, de regocijo interior, si de veras te decides a esperar con paciencia infinita la invitación, aceptas con un sí rotundo a tu fiesta y bailas la música que allí suene, entregándote hasta el amanecer…
Sólo tú conocerás tu fiesta cuando te decidas a estar receptivo y abierto. Me dejaré de palabrería, no puedes conocer en que consiste bailar con la Vida hasta que no conozcas al Anfitrión, ¡que no eres tú!, que tú sólo eres un mero invitado, y “perdone” que te hable así, porque yo en su fiesta, sólo soy un ingenuo camarero…
Vamos, que hasta que no te decidas a “enchufarte al poder que te creó”, en tu vida no encontrarás lo que buscas, ni… por casualidad. ¿Sabes por qué? Por que lo que buscamos sin saberlo es a Él.
Ya te digo, en tu vida, no soy más que un simple camarero y no puedo obligarte a “bailar” como tampoco puedo obligarte a tomar uno de los canapés que te sirvo, aunque te puedo recomendar… Si no tienes preferencias no tienes nada que perder leyendo este artículo, y el hecho de que lo sigas leyendo indica que piensas que podrías disfrutar más educando a tus hijos y eso mucho va a depender de que seas capaz de escuchar y bailes tú primero, la música de tu interior.

¿Cómo piensas que hay que baila con la Vida?

Has ido acumulando experiencia y “ya sabes como se las gastan por ahí fuera”. Quieres que tus hijos sean buenos pero “que no se las den con queso”… “que no sean unos pardillos”… Parece ser, que “el que se mueve no sale en la foto”. En fin, podríamos seguir diciendo toda una retahíla de frases de padres buenos pero resabiados porque quizás, “la vida les ha hecho bailar con la más fea”. Quizás, no se dan cuenta que no ha sido la vida quien les ha dado la más fea, sino que han sido ellos mismos quienes la eligieron y aún se empeñan en que la sigan eligiendo sus hijos…

Podríamos estar de acuerdo en que a nadie le gusta bailar con la más fea y eso significa que buscamos el éxito. Queremos bailar con el Ser más atractivo y amable; quieres bailar con el más “guapo”.

Quieres triunfar en la vida, y en buena parte pasa por lograr que tus hijos alcancen el éxito; en el trabajo, en el amor, con las amistades, con su salud, su seguridad… pero mantienes tus lógicas dudas. “No es fácil encontrar gente en la que poder confiar”, “y si me sale mal… luego encima te pasan la factura”.

Me he encontrado muchos padres desengañados ante lo que aprendieron en su más tierna infancia sobre lo que significaba “ser un niño bueno y dócil”, respetar al prójimo, tener buena voluntad, ser honrado… Creo que es porque se han sentido perjudicados en la feroz competición por el éxito, pues el niño bueno y obediente es pisoteado por los sinvergüenzas y caraduras, que van alcanzando las mejores y más altas cotas de poder y bienestar... Al pasar lo años, muchos padres de van abandonando, tal vez, dejan de ir a Misa y de hacer aquello en que insistían “los curas”, decepcionados al comprobar que los que triunfan en la vida según la nueva visión de adultos “astutos”, son los que se saltan las normas a la torera y son unos irresponsables: - “y uno, tratando de cumplir su deber, de ser una buena persona. No hago más que pagar impuestos, multas, trabajar, atender responsabilidades familiares… vamos, un auténtico ‘pringa’o’, un panoli, un imbécil… Todo el mundo roba y se da la buena vida y yo aquí el gran capullo, cobrando una porquería, tomándome una pizza de Macario el sábado por la noche y viendo El Oso Pumpun y sus amigos con mis hijos y mi mujer mientras mis compañeros de oficina están con la juerga del congreso”.

“Bien, por supuesto que quiero que mi hijo sea decente, pero no quiero en absoluto que sea un imbécil. Quiero que tenga éxito y sea feliz por encima de todo; que lleguen holgados a fin de mes, que reciban las felicitaciones de sus jefes, o por que no, que sean ellos los jefes…”

Todo esto parece comprensible y sobre todo cuando en la vida nos encontramos situaciones como la de PATRICIO

Hace tiempo, PATRICIO acudió para hablar conmigo y me contó que llevaba una semana sin poder apenas dormir porque después de trabajar dos meses en un proyecto, robándole tiempo a su familia, a sus prácticas religiosas, a sus fines de semana e incluso poniendo dinero de su bolsillo, llegó CONSTANTINO, su jefe de departamento y se apropió de todo el proyecto como si fuera mérito suyo. Es más, no tuvo ni el detalle de mencionarlo.

PATRICIO ante tal situación se siente muy frustrado y desea que sus hijos no se encuentren nunca igual que su padre: “hijo mío, si quieres triunfar en esta vida tienes que esperar que otros trabajen para que ellos se agoten, luego, sin que se den cuenta, les quitas su trabajo, recibes las felicitaciones y asciendes en tu trabajo”… (y el hijo contesta) - ¡Papá!, ¿te encuentras bien?... (Y prosigue el padre) “Mira hijo, hay que ser buenos, pero no tontos” Su hijo, se quedó mirándole con cara de pez mientras trataba de asimilar el contradictorio mensaje de su padre.

PATRICIO es un padre normal que trabaja en una típica empresa española con un horario exigente y el sueldo ajustado. Su sentimiento de insatisfacción es grande pues sabe que vale mucho más de lo que hace, sin embargo, su valor no es apreciado de la forma que él quisiera.

PATRICIO educado desde su más tierna infancia en un ambiente cristiano tiene presente los diez mandamientos de la Ley de Dios que si bien no sabría decirlos de carrerilla, sabe que “conviene ser bueno y amar al prójimo, y si uno prefiere amarse a sí mismo más que a Dios, sencillamente está desertando de lo divino, como renunciar al Cielo, y entonces aparece como un fantasma la imagen del Infierno”. Estos principios de amor y de miedo le inhiben sus deseos de venganza pero más por miedo que por amor, pues en vez de aceptar y perdonar, muestra su rabia en la barra de un bar, desahoga su mal humor con la familia y contesta de mala manera a la quiosquera, lo que afectará a su salud, a su relación sentimental y al coleccionable sobre historia de la navegación que estaba comprando semanalmente y lleva dos números de retraso.

Aunque PATRICIO dedica largos ratos a darle vueltas en la cabeza sobre como su jefe de departamento puede ser tan hp y como podría enseñar a ese “mal nacido” a ser mejor persona pero estos pensamientos son engañosamente constructivos, pues realmente no pretenden ayudar a su jefe, sino camuflan deseos reprimidos de venganza que cuando afloran en plenitud en forma de pensamientos tenebrosos, hunden a PATRICIO y le amargan la vida, amargándosela, y amargándosela a quienes con él conviven.

Pero no sólo es un engañoso deseo de ayudar a su jefe, sino que el colmo está en que además le envidia y desearía tener su suerte.

Los amigos de PATRICIO han tratado de comprenderle: -hay que ver lo que te ha hecho pero todo ha quedado en unos torpes comentarios críticos… PATRICIO se quedó con el consuelo pero CONSTANTINO se hizo con el proyecto, esa es la realidad y en la realidad, lo que la gente recuerda es: ¡que buen proyecto de CONSTANTINO! y PATRICIO tiene sensación de “Pringado Existencial”.

Todo el mundo admira a CONSTANTINO porque triunfa… “De acuerdo, es ‘un tiburón’ y utiliza unos métodos un tanto dolorosos para sus víctimas pero esta vida es una jungla y tenemos que preparar a nuestros hijos para ser tiburones, pues comes o te comen…”Pero señor “delfín”, si usted no es un “tiburón”, ¿por qué quiere que sus hijos sí lo sean? Yo no conozco a sus hijos pero no sé porque curiosa intuición, pienso que usted, siendo un delfín, probablemente haya querido casarse con un delfín de género opuesto, ¿Y sabe que suele salir de esa relación… “delfinitos”.Ya pero es eso, que si le damos una educación de tiburón se adaptarán mejor a este mundo tan duro”. Aunque pienso que no es cierta esta hipótesis no la discutiré, pues lo que si me interesa recalcar es la inadaptación con la propia identidad que si se crea y por lo que desaconsejo rotundamente esta estrategia. Querer que los defines sean tiburones a fuerza de fármacos, psicopedagogos, adaptaciones curriculares, psiquiatras… sólo servirá para conseguir el ridículo resultado de un delfín comportándose como un tiburón. Patético. Tendrá que cambiarse la dentadura, afilarse las aletas y tendrán que seguir un programa toda la vida para suplir el déficit de branquias… todo eso porque no se le valora su verdadero talento de delfín…Si el consenso mayoritario consiste en que para tener éxito en la vida hay que ser un tiburón, el sistema educativo deberá estar destinado a educar tiburones.

Desde estos parámetros todo aquel pez con características similares que se pueda insertar, habrá que adaptarlo, integrarlo, habrá que tiburonizarlo.Los delfines dentro del currículo tiburónico son vistos como tiburones: disdentados, disaletados, por lo que tendrán que tener un plan de refuerzo.
Las ballenas, pobres tiburones con problemas de psicomotricidad.
El sistema está muy orgulloso por su atención a la diversidad pero no se explica como es posible que cada vez haya más tiburones desadaptados en el mar, sencillamente, porque en el mar hay muchos tipos de peces y no sólo tiburones…

martes, 1 de mayo de 2007

¿Por dónde sigue el camino?

A veces, parece que quienes están a nuestro alrededor se empeñan en cerrarnos todas las vía de expansión. Queremos avanzar pero el mundo es contrario a ellos. Pienso que esto es una gran cosa, porque nos obliga a mirar hacia dentro y encontrar el camino certero.
A veces, cuando nos dan una salido, nos agarramos a ella como a un clavo ardiendo. "Más vale palo conocido que puedo por conocer", "lo mejor es enemigo de lo bueno" y frases por el estilo que demuestran que muchos son los que han renunciado a su libertad interior y se han vendido a la salido que le han dejado.
Invito a seguir el camino que está escrito en el interior de nuestro ser, sin dejarnos llevar por los carriles que nos ofrecen. Si creemos en que no estamos aquí aleatoriamente, sino que hemos sido puestos en la vida con una intensión, será tan sencillo como ir respondiendo que sí a esa llamada interior y se nos abrirá el camino personal, no el que los demás quieren que cojamos, sino el que quiere nuestra Fuente y que para eso nos ha creado. De esta forma, todo lo que parece negación y obstáculos, se convierte en un camino de afirmación, de paz y de alegría.

El Limón Ingenuo

Había una vez un hortelano muy sabio que plantó un limonero mágico que producía limones con capacidad de elegir. Era impresionante, los limones iban madurando y cada uno decidía lo que quería para su existencia. El hortelano amaba a sus limones y por eso les dió libertad. No quería limones esclavos que hiciesen lo que el quería, sino que él les indicaba que deseaba de ellos, y ellos lo hacían si querían.

Un limón fue elegido para dar sabor a una paella, y allí fue. Se entregó por entero hasta dar la última gota.

A otro limón se le pidió que se emplease en un plato de calamares pero no quiso porque era astuto: si me entrego a los calamares me gastaré y ya no me podré entregar a nada más... Mejor me reservo. Y así lo hizo, se reservo hasta que se fue pudríendo. Lo peor no fue que se pudriera, sino que contagió su podredumbre a los limones de su alrededor.

Otros limones fueron invitados a servir en un gran bote de zumo. Muchos accedieron encantados pero otros pensaron que perdían protagonismo para sus vidas. Quería llamar la atención, entonces para demostrar su poder se dedicaban a hechar gotas de su acidez en las heridas abiertas de los campesinos, así se hacían notar por su picor.

En el árbol se veía que maduraba un hermoso y jugoso limón que era la gran espectación: ¿qué plato será el afortunado que se hará con ese limón? De pronto habló el hortelano: quiero que este limón se entierre bajo tierra.

Nadie entendía nada, parecía una gran injusticia: ¿por qué el hortelano crea tan maravilloso limón y luego le pide que se entierre? ¡qué desperdicio! El hermoso limón tampoco entendía nada, en el árbol ya se había estado haciendo ilusiones sobre cual sería su misión pero nunca pensó en un final tan inutil y deslucido. No obstante, aunque no entendía nada, confiaba plenamente en el hortelano y sabía que sólo sería un limón feliz si decía que sí a su creador.

El limón se tiró al suelo y se enterro. Pronto todo el mundo se olvidó de él pero pasó el tiempo y de pronto, todos vieron como, en el lugar donde se había enterrado el limón, germinaba un nuevo limonero mágico...