miércoles, 16 de mayo de 2007

El día más feliz de Napoleón

Estando cierto día reunido con sus mariscales, se preguntaban unos a otros por el día más feliz de su vida. Uno decía que el de Marengo; otro que el de Austerlitz; algunos coincidían en que el de Jena; había quien opinaba que el de Wagram; y así unos tras otros iban pronunciando los nombres de aquellas batallas, que habían venido a ser para el mundo entero como sinónimos de gloria y honor.
Napoleón, ya emperador, escuchaba pensativo y en silencio, hasta que uno de sus mariscales mostró curiosidad por conocer cuál sería el día más feliz del Emperador; un estratega que contaba sus batallas por victorias y al que la vida le había colmado de gloria y honores.
-"El día más feliz de mi vida, (respondió el Emperador con gravedad y sin pensarlo, entre el asombro de los presentes) fue el de mi Primera Comunión".
Los oficiales jóvenes se echaron a reír, celebrándolo como uno de tantos donaires suyos; pero no así el general Drouol, que, lejos de reírse, dejó escapar unas lágrimas. Se le acercó entonces Napoleón, y poniéndole la mano sobre el hombro, le dijo: -"Bravo, Drouol, me alegro de eso; sólo tú me has comprendido".

FUENTE: Clararrosa, José Joaquín (1821) Noticia cronologica de los principales acontecimientos ocurridos bajo el Imperio y durante la vida de Napolen Bonaparte. Cadiz: Reimpreso en la imprenta de la Sincera Union.

No hay comentarios.: