El Agua y las Tribus del desierto
En un desierto africano vivían muchas tribus nómadas que se movían por la sequedad en busca de agua.
Un día llegó un sabio ingeniero de unas tierras lejanas que con una poderosa tecnología trajo agua por un canal que embalsó en un inmeso lago de agua pura y cristalina.
Muchos fueron los que se asentaron en aquel lugar pero algunos sólo permanecieron un tiempo para llenar sus recipientes y marcharse. No querían depender de un extranjero…
Muchos otros no habían descubierto el lago pero como éste era tan abundante, sus aguas se filtraban en la tierra y llegaban a otras zonas, formando pozos subterráneos.
Cuanto más cerca del lago estaban los pozos, mejor y más abundante eran las aguas que contenía. Los pozos de la lejanía eran inciertos, a veces tenían agua, un agua en forma de barro, y otras veces, permanecían secos.
Las tribus del lago eran concientes de su privilegio y sentía el deber de llegar las aguas del lago a todas las partes del desierto. Así que se fueron reuniendo con los sabios de las demás tribus y les proponían la posibilidad de crear cauces por donde les llegara el agua en estado puro. Muchos recibieron la buena noticia con entusiasmo.
Otros lo vieron innecesario, pensaban que nada podría mejorar el fango de su pozo.
Otros veían con buenos ojos el agua nueva pero sentían con orgullo que debían defender la de su pozo y les propusieron mezclar las aguas, así llegarían al agua perfecta.
Otros se indignaban de que fuesen ofreciendo el agua del lago porque pensaban que cada cual era libre de beber su propia agua y no debería imponérsele ninguna otra. Otros, al ver el tono de estos últimos, se mostraban pacificadores y proponían una solución. De acuerdo, no nos enfademos todas las aguas son igualmente valiosas y de la misma calidad. Que cada cual tome la que le ha correspondido.
Por último habló el mensajero del lago: “Lo único que digo es que los que beben del pozo apagan su sed con el agua del lago aunque no lo sepan. Sólo el lago es la fuente original de la que procede todo el agua del desierto. El agua del lago es la salvación de todos lo que se salvan de morir de sed”.