La crispación y la paz
Pienso que debemos esforzarnos en comprendernos, respetarnos y evitar la crispación que no suele llevar al entendimiento, ni a la paz pero a veces, hay personas que para evitar la crispación toleran grandes injusticias.
Pienso que no está a favor de la paz verdadera quien no se enfrenta a los problemas. Tal vez, logren que no exista crispación pero son complices del mal.
Desde mi punto de vista, hoy los conceptos de izquierda, centro y derecha están vacíos y son muy relativos. No depende tanto de votar a un partido u otro, como de una mentalidad a la hora de enfrentarse a las situaciones.
En mi opinión, lo que caracteriza a una persona con mentalidad de izquierda es su valor para luchar contracorriente, en defensa del bien y de la justicia. La mentalidad de izquierda es la del idealista, inconformista que lucha por defender la justicia, y por tanto, choca con los sistemas que alimentan la injusticia.
Como se puede observar, mantengo un concepto subjetivo de lo político, relativo a la persona, no a la circunscipción de las fuerzas políticas. Pienso que siempre será necesario que existan personas que luchen en defensa de la persona, y en especial, por aquellas personas que no pueden defenderse por sí mismas, por aquellas que son oprimidas, privadas de su libertad y de su justo ámbito de expansión personal. Pienso que es fácil que desde el liberalismo radical se desatienda a los más vulnerables, y en general, a todos, cuando entramos en un estado de mayor vulnerabilidad. Pienso que muchas personas están indefensas y que alguien debe salir en su ayuda, por encima de sus privilegios individualos.
A veces se piensa que "ponerse en contra" es crispar y por tanto es malo para la paz. Sin embargo, Benedicto XVI afirma que la paz se construye con la justicia. En este sentido, pienso que quien tolera las injusticias no es un costructor de la paz, es sólo un apaciguador interesado e igualmente culpable, porque no hace lo que está en su mano.
Desde mi punto de vista, hoy los conceptos de izquierda, centro y derecha están vacíos y son muy relativos. No depende tanto de votar a un partido u otro, como de una mentalidad a la hora de enfrentarse a las situaciones.
En mi opinión, lo que caracteriza a una persona con mentalidad de izquierda es su valor para luchar contracorriente, en defensa del bien y de la justicia. La mentalidad de izquierda es la del idealista, inconformista que lucha por defender la justicia, y por tanto, choca con los sistemas que alimentan la injusticia.
Como se puede observar, mantengo un concepto subjetivo de lo político, relativo a la persona, no a la circunscipción de las fuerzas políticas. Pienso que siempre será necesario que existan personas que luchen en defensa de la persona, y en especial, por aquellas personas que no pueden defenderse por sí mismas, por aquellas que son oprimidas, privadas de su libertad y de su justo ámbito de expansión personal. Pienso que es fácil que desde el liberalismo radical se desatienda a los más vulnerables, y en general, a todos, cuando entramos en un estado de mayor vulnerabilidad. Pienso que muchas personas están indefensas y que alguien debe salir en su ayuda, por encima de sus privilegios individualos.
A veces se piensa que "ponerse en contra" es crispar y por tanto es malo para la paz. Sin embargo, Benedicto XVI afirma que la paz se construye con la justicia. En este sentido, pienso que quien tolera las injusticias no es un costructor de la paz, es sólo un apaciguador interesado e igualmente culpable, porque no hace lo que está en su mano.
