Para bailar con la vida, primero hay que defenderla
Mucho se podría decir sobre la defensa de la vida pero en esta entrada me quedo con el testimonio del Dr. Bernard Nathanson, que después de ser uno de los principales promotores de la legislación del aborto en los Estados Unidos, hasta el punto de ser conocido en Nueva York como "el rey del aborto", experimentó un cambio radical:"El conocimiento de los avances médicos que demuestran la existencia de una vida humana en el feto le abrió los ojos".
"No soy un hombre religioso; de hecho no he estado en un templo desde los trece años. Pero si quiero decirles que hemos de detener ese proceso ineficaz y destructivo, cuyo resultado es una mayor disolución de la familia. Debemos reafirmar el amor entre nosotros, especialmente para el ser más pequeño e indefenso. Ahora veo el aborto como un mal, indefendible éticamente, a la luz de nuestros actuales conocimientos sobe el niño aún no nacido".