Para que haya Fiesta
F. Nietzsche
Nietzsche, nos da una primera pista: no por el hecho de "poder montar" una fiesta, se logra que sea fiesta. Pieper, hace alusión a que, celebrar una fiesta es gozar de un "día bueno". Gozar de un buen día, implica "pasarlo bien", disfrutar de una aventura.
Así, afirmamos que celebrar una fiesta es gozar de una buena aventura. Esto supone ser bienaventurados. Hacer de la vida una fiesta es permanencer en la bienaventuranza.
La buena aventura es la que nos conduce al grado más alto al que puede llegar nuestra existencia, la inocencia ("perfección pura y simple de nuestro hacer vital", Pieper).
A la fiesta sólo se va libremente, por que quiero, pero no es iniciativa propia, sino es respuesta afirmativa a una llamada del anfitrión. Él me invita, yo acepto y elijo participar sin reservas en la plenitud de la fiesta.
A esta vivencia festiva de la entrega, le venimos denominando Visión I
nterior Positiva. Pieper lo expresa diciendo que todo eso se realiza en la percepción contemplativa de la causa primera y divina del mundo.
nterior Positiva. Pieper lo expresa diciendo que todo eso se realiza en la percepción contemplativa de la causa primera y divina del mundo. 