Lo genuinamente infantil es lo mejor.
Lo genuinamente infantil es lo mejor. No hay nada tan pesado como soportar la propia debilidad. Dios ayuda en todo.
Dónde se alegra el Amor, Allí hay Fiesta.
Lo genuinamente infantil es lo mejor. No hay nada tan pesado como soportar la propia debilidad. Dios ayuda en todo.
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Luisma
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Etiquetas: Inocencia
La vid dio unos frutos sabrosos, pues los sarmientos supieron permanecer fieles a su cepa. Otros sarmientos sin embargo, eligieron separarse y se perdieron arrastradas por el viento, enredándose entre zarzas y espinos; un agitado viaje que no produjo frutos.
Los sarmientos subordinados a la vid pronto florecieron y dieron mucho frutos de libertad, puesto que las uvas podían elegir cual sería su destino. De entrada todas se dejaban recoger por las manos del viñador y saludaban orgullosas por su extraordinaria presencia.
De pronto, el cesto llega hasta el lagar. Unas se bajan del cesto por el traqueteo del traslado y huyen, todas las demás uvas siguen dentro del cesto que de pronto se vierte precipitando todos los frutos hacia el fondo del lagar. Muchas se asustan y el viñador las deja marchar, porque sabe que sólo las uvas libres producen el Vino del Amor. Otras siguen valientes pero se indignan diciendo: ¿por qué nos esconde aquí, a nosotras unas uvas tan preciadas?... y también se fueron en busca de su fama. Otras se removían de impaciencia y de miseria pero allí seguían fiados del viñador. Al tiempo, unos pies descalzos comenzaron a pisarlas... ¡horror!, ¡maldición!, ¡el viñador se ha vuelto loco!. Después de cuidarnos con primor, ¿cómo puede ser tan cruel para estrujarnos? Muchas otras también se fueron porque dejaron de creer y su experiencia les hizo pensar que habían sido engañadas y se resintieron decidiendo invertir el resto de sus días en humillar al viñador como ellas habían sido humilladas...
Las uvas que quedaban, sufrían y sangraban hasta dejar de ser uvas aisladas y pasar a ser un mismo mosto... Después de un largo proceso las uvas al fin, se convirtieron en Vino de Amor que es lo único que se bebe en la Fiesta Eterna.
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Luisma
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